
Las zonas azules son áreas del planeta donde las personas viven mucho tiempo y disfrutan de una buena salud cognitiva y física. Estas regiones comparten características que contribuyen a la longevidad, como un entorno natural, alimentación saludable, actividad física regular, buen descanso y alta sociabilidad. La denominación «zonas azules» proviene de una marca en un mapa que señalaba estas áreas, siendo Cerdeña, Italia, la primera en ser identificada. Posteriormente, se añadieron Loma Linda (California, EE. UU.), Nicoya (Costa Rica), Okinawa (Japón) e Ikaria (Grecia).
La Licenciada Sol Vilaró, directora del departamento de Nutrición de INECO, señala que la longevidad en estas zonas está vinculada a los hábitos y estilos de vida de sus habitantes. Aunque el ritmo de vida en las grandes ciudades puede ser diferente, se pueden adoptar prácticas que promuevan un envejecimiento saludable.
Recomendaciones para un envejecimiento saludable:
- Alimentación balanceada: La dieta en las zonas azules está compuesta principalmente por productos naturales y preparaciones caseras. Incluye abundantes verduras, tubérculos, pescado rico en omega 3, legumbres, cereales integrales y frutos secos, lo que proporciona fibra, antioxidantes y nutrientes esenciales. Por ejemplo, la dieta mediterránea de Ikaria y el patrón alimenticio de Okinawa son ejemplos destacados.
- Patrones alimenticios saludables: Dietas como la mediterránea, MIND y DASH han demostrado beneficios para la salud cerebral. Estos patrones alimenticios pueden ayudar a prevenir la malnutrición, la depresión y el deterioro cognitivo, mientras que el consumo excesivo de grasas saturadas y ultraprocesados se relaciona con riesgos cognitivos.
- Actividad física regular: Mantener un hábito de ejercicio, aunque no sea intensivo, es fundamental. En Cerdeña, las actividades diarias como el pastoreo implican un movimiento constante, y en Okinawa, las personas se mantienen activas cuidando sus jardines.
- Descanso adecuado y reducción del estrés: Dormir lo suficiente y manejar el estrés son esenciales para mantener la salud. La interacción social también juega un papel crucial en el bienestar general de las personas.
- Desafíos intelectuales: Mantener el cerebro activo mediante actividades que estimulen el pensamiento y el aprendizaje continuo contribuye a una mejor salud cognitiva.
Al adoptar estos hábitos inspirados en las zonas azules, es posible acercarse a un estilo de vida que favorezca tanto la longevidad como la calidad de vida.

